-Me largo y ni creas que vuelvo, no, cumpita, ni loco,.Me voy y si no me consigo una gringa, caballero nomás mandaré traer a Filomena y si no, ya fue pues. Porque allá sí hay progreso pues hermano, allá hay desarrollo, allá hay de todo.-Si, ¿no compadre? ¿pero no vas a extrañar la tierra? ¿la comida? ¡ufff! ¡se me hace agua la boca! ¿No vas a extrañar a tu familia? ¿los amigos? ¿las chelitas? ¿las pichanguitas?
-Mmmh! sí pues, pero pucha ¡no, no, no! No me vas a convencer ,en este PAÍS DE MIERDA no se progresa.
Cuántas veces hemos escuchado estas palabras, cuántas veces nuestro corazón patrio sangró herido al escuchar que un hermano, tu amigo, lanza estos venenos hacia la tierra que lo vio crecer, que lo cuidó y lo abrigó como a su hijo predilecto; esto mata, crucifica, envía al infierno, resucita, sube al cielo, baja y nuevamente muere.